Tuesday, September 11, 2007

Dios es un Lobo


Siempre he tenido la impresión de que existe algo superior,
algo que va más allá de nuestro entendimiento,
como un lobo que cierra sus fauces alrededor del mundo,
con colmillos blancos,
con espuma blanca que resbala por nuestros cuellos.

Creo que es estúpido creer más,
es estúpido suponer que alguien entiende esa voluntad,
la voluntad que es instinto y propósito en uno,
la razón que brota de lo espontáneo,
de un destino establecido en un suspiro.

Dios es un lobo,
un feroz canino hambriento de destino,
que no nos cuenta nada en sus gruñidos,
que dominante nos convoca con su aullido...
Dios es una silueta en la gélida noche,
la inocencia del asesino,
la crueldad en los ojos del cachorro,
la indiferencia de aquel juguetón de ojos amarillos.

Siempre he tenido la impresión de que somos
la sombra de un pensamiento voraz
contenido por la verdad,
sostenida por la costumbre y por la necesidad...
Buscamos a un hombre,
creamos una fe honesta, pero humana...
Tan humana que es imperfecta,
pero crear dioses nos divierte,
porque deseamos depender de algo más que de nosotros mismos.

Dios es un lobo o quizás una mariposa...
así que no deseo entender ni comprender,
sólo queda caminar,
correr en pos de nuestra propia presa,
o seguir nuestra propia jauría sedienta...
y buscar una cálida sombra en el camino.