Ronquidos como girasoles
Los cascabeles de una noche me acurrucan
como la caricia de una madre,
o el beso de una amante poseída,
premiando mis sueños
con semillas voladoras y melodías ancianas.
En medio de las sábanas crecen mis ronquidos
como girasoles que se agigantan bajo el sol,
arrastrados por el viento viajan
hasta donde no son bienvenidos.
Ahí parecen más roncos,
como un titán alegre que se hacen oír
al llegar al hogar.
¿Qué otro hogar tiene mi ronquido
que no sea tu oído?
Oh amada, dulce mujer desvelada.
Mis ronquidos crecen como girasoles
mientras los cascabeles y tu recuerdo
arrullan mi sueño.
como la caricia de una madre,
o el beso de una amante poseída,
premiando mis sueños
con semillas voladoras y melodías ancianas.
En medio de las sábanas crecen mis ronquidos
como girasoles que se agigantan bajo el sol,
arrastrados por el viento viajan
hasta donde no son bienvenidos.
Ahí parecen más roncos,
como un titán alegre que se hacen oír
al llegar al hogar.
¿Qué otro hogar tiene mi ronquido
que no sea tu oído?
Oh amada, dulce mujer desvelada.
Mis ronquidos crecen como girasoles
mientras los cascabeles y tu recuerdo
arrullan mi sueño.
